miércoles, 12 de enero de 2011

El CINE


Era una tarde-noche de noviembre. Un domingo aburrido cualquiera.Ella no estaba dispuesta a seguir pasándolos así, por lo que decidió salir, buscar un cine y pasar la tarde rodeada de toda esa gente anónima pero acompañada al fin....Su vestimenta era cómoda pero atractiva, todo en ella despertaba sensualidad, desde su larga melena cuidada esmeradamente a sus sencillos zapatos, que combinados con los vaqueros y el suéter, hacían que su indumentaria destacara todas su feminidad. Junto con su carmín de rojo intenso y el bolso, salió a la calle y dando un paseo llegó al cine justo cuando un aguacero torrencial cubría el cielo y se desplomaba por la ciudad.
Menos mal: Pensó ella.
Eligió una película que le pareció atractiva, buenos interpretes y también buenas críticas en los diarios.
Cogió la entrada y se dispuso a situarse en su asiento.
Le sorprendió que pese a que el cine no era muy amplio, las butacas estaban casi vacías...
-Bueno, si me duermo, al menos no molestaré a nadie, pensó. Pena de buscar la compañía de gente y no haberla encontrado.
Faltaban pocos minutos para el comienzo y llegó algunas personas: Una pareja situada bastante lejos de ella, un grupito de jovencitos también en una esquina y un chico que después de revisar todo el patio de butacas se sentó exactamente detrás de ella.
No pudo verlo nitidamente pero pudo vislumbrar que parecía atractivo, y sobre todo desprendía un aroma con dejes cítricos que la envolvió en cuanto se quitó la chaqueta.
Comenzó la película y todo se quedó a oscuras, poco a poco se fue desarrollando la trama pero a ella le pareció parada, aburrida y sosa.
El chico de atrás no dejaba de moverse y varias veces parecía que se agachaba y dejaba que su aliento rozara el cuello de ella. Automáticamente ella se ponía nerviosa, era algo que la excitaba poderosamente y sintió que su aliento y su aroma la hacia desfallecer.
Se giró como para cercionarse de que él estaba allí y con una mirada le invitó a seguirla.
El debió entender el mensaje y después de que ella se levantara la siguió a una distancia prudencial.
Ella le esperaba en la puerta del aseo de señoras y ahí pudo ver claramente su físico: era alto y bien parecido, con un corte de pelo a la moda y vestido cómodamente. Seguía desprendiendo ese aroma que la envolvía y no pudo mas que invitarle a entrar con ella....
El no se sorprendió en absoluto y así lo hizo.
Como era de esperar estaba todo vacío y casi por arte de magia, sus cuerpos se entrelazaron, sus labios se buscaron y un volcán de sensaciones recorrieron por los cuerpos. Él supo buscar las zonas que a ella le electrizaban, ella supo darle lo que él necesitaba. Recorrieron todos los recobecos de sus cuerpos, experimentaron la sensación de miedo a ser pillados y eso les hacia todavía desear mas al otro cuerpo.
Después de dar rienda suelta a toda su pasión, acabaron en el suelo en una explosión de placer exclamados al unísono.
Se sonrieron al darse cuenta de la locura. El la miraba incrédulo, ella satisfecha. Después de recomponer sus ropas, se acariciaron por última vez y salieron. Ella se fue directamente a la salida...Él al patio de butacas.
Mientras ella regresaba a casa bajo la lluvia se sonrió:  -No fue tanta la soledad......Menudo cine.

3 comentarios:

  1. Como siempre, excitante relato.
    Mañana voy al cine :)
    Biquiños

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  2. Uffff, si te sale asi esto....avisameeeee. Bicos

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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